¿Cómo guardar tu vestido de novia? ¡Cinco consejos para mantener tu diseño como nuevo!

¿Cómo guardar tu vestido de novia? ¡Cinco consejos para mantener tu diseño como nuevo!

¿Cómo mantener tu vestido de novia perfecto con el paso de los años? Conoce estos cinco consejos para saber cómo y dónde guardarlo. ¡Toma nota!

¿Cómo guardar tu vestido de novia? ¡Cinco consejos para mantener tu diseño como nuevo!
Créditos: Elina Sazonova
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Sabemos con certeza que el vestido de novia es -por mucho- la pieza más importante en un matrimonio y, por ende, la que más se cuida y se quiere. Sin embargo, en muchas ocasiones las novias no encuentran la mejor forma de guardarlo y mantenerlo intacto durante el paso del tiempo. Porque si de algo estamos seguros es que no importa si ya usaste el vestido, querrás mantenerlo para el recuerdo y como parte de tu vida por los años que sean permitidos.

La importancia que tiene el vestido de novia va más allá de su diseño y su belleza, eso lo acompaña, indiscutiblemente. Pero lo que realmente lo hace especial es su símbolo de amor, de entrega y de unión con esa persona especial para toda la vida. Por lo tanto, una vez que se crea el compromiso, la elección del vestido es de las primeras cosas por las que se preocupa la novia. Luego, una vez encontrado el vestido perfecto, este se vuelve el segundo amor de la prometida (después del novio), sin duda.

Asimismo, es normal que una vez finalizado el matrimonio, ese vestido quede con algunas secuelas de la celebración, como manchas, algunos botones sueltos o con un poco de sucio. ¡Despreocúpate! Sigue siendo una prenda muy especial en tu vida. Por esa razón, te daremos cinco consejos para guardar el vestido de novia para que pueda mantenerse en el tiempo. ¡Sigue nuestras recomendaciones!

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Créditos: Blanca Bonita

Una vez que has adquirido el vestido, lo ideal es recogerlo una o dos noches antes del día de la boda para que permanezca la menor cantidad de tiempo envuelto, si esto no es posible o quieres mantenerlo contigo para hacerle algunos cambios, la recomendación de las expertas de Divino Vestido es “hacer especial énfasis en la parte inferior del vestido, ya que es donde se junta la mayor cantidad de suciedad”. Por ello, lo mejor es buscar un lugar alto donde guardarlo y mantenerlo en un sitio fresco, libre de tránsito y en su portavestido negro.

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Una vez que se acerque el día de la boda y sea hora de usar el vestido, las profesionales de la Boutique de la Mariée nos recomiendan que “un día antes la novia saque el vestido y lo deje colgado cuando se esté duchando, de esa forma el vestido se humedecerá y se estirará automáticamente, ya que en caso de querer plancharlo tiene que ser con vapor, pero con la humedad de la ducha funcionará perfecto”.

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Créditos: La Jardinera Producciones

1. Lavar en casa

Inicialmente debes considerar que una vez el vestido ha sobrevivido a la gran batalla de la ceremonia y la celebración, especialmente a esta última, lo que sigue es quitárselo con mucho cuidado tan pronto todo haya terminado y ubicarlo en un lugar seguro hasta el día siguiente. Recuerda que para ese momento el vestido seguramente ha sufrido desperfectos como manchones u otros detalles que, en la mayoría de los casos, no salen a la luz si no hasta el nuevo día.

Posteriormente, luego de que has vuelto a la realidad, intenta lavarlo en casa, o bien, si alguien más tomará esta tarea, asegúrate que siga estas recomendaciones que nos dejan los expertos. Lavar entre las 12 y 24 horas -como máximo- luego del matrimonio, esto evitará que las posibles manchas o sucios se fijen en las fibras. Asimismo, utiliza la lavadora en programa “delicado” y agrega un jabón que sea neutro. Para secarlo, la recomendación es hacerlo a lo natural, al aire libre y al sol. Finalmente, evita tenderlo y mejor opta por extenderlo por completo. Puedes plancharlo, sin embargo, procura hacerlo con vapor suave, de esa manera evitarás que queden marcadas las líneas de la plancha.

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Créditos: Javi Estay Fotografía

2. Llevar a la tintorería

Siempre hay quienes prefieren irse por el camino seguro, sin complicarse y sin poner en riesgo el vestido de novia. En ese sentido, un lavado personalizado es la opción más conveniente. Si prefieres llevarlo a la tintorería, guarda tu vestido con mucho cuidado hasta que llegue a su destino. Te recomendamos buscar una tintorería que se especialice en lavar vestidos de novia. Estos lugares son los indicados para dejar tu pieza como nueva. Aunque ten presente que en algunas ocasiones hay daños que no tienen arreglo. Sin embargo, en manos de estos expertos tienes mayor seguridad de que el vestido quede casi como cuando lo compraste.

Asimismo, los expertos también recomiendan los lavados especializados para conservar el buen estado del vestido de novia. La Boutique de la Mariée aconseja que “uno o dos días después de la fiesta y antes de guardarlo, se debe enviar el vestido a una buena tintorería especializada en vestidos de novia, ya que entre antes lo limpiemos será más fácil eliminar las manchas y menos daño se le hace al vestido”.

Una vez que el vestido se encuentra de nuevo en tus manos, para guardarlo te recomendamos colgarlo en vez de doblarlo. Esto permitirá que se reduzca visiblemente la aparición de manchas amarillas y de arrugas. Así, tu vestido permanecerá en buen estado durante mucho tiempo.

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Créditos: Andrés Martínez Fotografía

3. Los tejidos naturales

Si bien es cierto, las piezas creadas a partir de tejidos cien por ciento naturales son obras de arte y existen muchos talleres dedicados a sus creaciones. Sin embargo, la delicadeza y el brillo de estas telas tienden a deteriorarse más rápido que, por ejemplo, los tejidos sintéticos. Por eso, los cuidados de estos vestidos de novia son especiales.

En ese caso, los expertos recomiendan envolver el vestido en papel de seda, manteniéndolo en espacios secos, sin humedad y alejados del sol. Así lo confirman las especialistas de Blanca Bonita al mencionar que, “es muy importante guardar el vestido en un lugar fresco y seco, para evitar la humedad, ya que esto puede dañar considerablemente las telas y además dejar un olor poco agradable en tu vestido”.

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Créditos: Carol Prado Fotografía

Para conocer más detalles sobre las acciones que podemos poner en práctica para evitar que nuestro vestido de novia se ponga amarillo, conversamos con los profesionales expertos de Le Blanc Tintorería quienes nos comentan que “simplificando la respuesta lo más posible, te podemos contar que un vestido de novia se pone amarillento ya que al igual que todas las cosas, las telas se oxidan, por lo tanto a largo plazo será inevitable que pase.” En este sentido, subrayan que “probablemente hayas escuchado que envolviéndolo en varias capas de papel de seda de color azul ayuda a que no se ponga amarillento, la razón de fondo es porque este papel absorbe la humedad y el color obscuro impide que le llegue la luz. Pero la verdad no hemos encontrado pruebas científicas que respalde que esta teoría funcione.”

Continúan explicando que “de todas maneras creemos que no está de más si lo quieres hacer, pero en ese caso te recomendamos que sea en papel de seda incoloro, ya que para darle el color azul ese papel fue teñido, entonces así evitas que el vestido esté en contacto con tinturas. Luego simplemente preocúpate guardarlo en un lugar seco y donde no le llegue mucha luz. Muchas piensan que hay que guardarlo en una caja de cartón o algún tipo de caja especial, la verdad es que esa es una idea que quedó en el subconsciente las personas, hace muchos años no existían las cajas plásticas, por lo tanto la mejor opción era usar una caja de cartón, pero el vestido estará mucho mejor protegido simplemente guardándolo en una caja plastica (hermética con tapa) de las que venden en el retail y envuelto en el papel de seda, como mencionamos anteriormente, o papel volantín también sirve en el caso de no encontrar e otro.”

Finalmente, explican que “otra opción para guardar un vestido, sobre todos los que son muy grandes y ocupan mucho espacio, es utilizar las bolsas de sellado al vacío que también se encuentran en el retail. Se envuelve el vestido en papel o una sábana, y se introduce en la bolsa. Hay que procurar rellenar la copa del busto con papel o genero para que esta no se deforme con la presión y luego proceder a sacar el aire, no recomendamos sacar absolutamente todo el aire ya que quedará muy apretado y se marcará la tela de sobre manera. Cabe destacar que esta manera de guardar los vestidos es solo recomendable para novias que pretenden dejar el vestido guardado durante varios años, no es una buena opción si pretendes vender o utilizar el vestido para otra cosa a corto o mediano plazo.”

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Créditos: Pixabay

4. Optar por ser tradicional

Cuando hablamos del cuidado de prendas tan importantes y especiales como un vestido de novia, siempre recomendamos conservar las clásicas maneras de guardarlo y evitar experimentos que muchas veces no salen como esperamos.

Guardar el vestido en el porta-trajes es una excelente opción para aquellos vestidos entallados, sin cola, y más sencillos, por así decirlo. Los vestidos de cola larga o de falda voluminosa, muchas veces terminan saliéndose del porta-trajes, lo que ocasiona mayor incomodidad en el armario.

Cuando se opta por guardar el vestido de novia colgado, la Boutique de la Mariée sugiere hacerlo “en un closet muy alto y cerrado, dentro del portavestido, cuidando que no le llegue el sol para que la bolsa no transpire y así evitar que el vestido se ponga amarillo”. Se prefiere el uso de una bolsa especial negra porque evita el contacto con la luz y con ello se reduce la humedad del vestido a largo plazo. Además de utilizar este forro especial, lo ideal es no doblar el vestido y mantenerlo siempre estirado, no manipularlo en exceso y ojalá dejarlo fuera del alcance de niños y mascotas para que no puedan dañarlo o ensuciarlo.

Existen otras buenas opciones para mantener a largo plazo un vestido de novia, y conservarlo en buen estado. Una de ellas es usar una caja de cartón lo suficientemente amplia, o especial para este tipo de prendas, de manera tal que se evite que penetre el moho de la humedad, los malos olores y que el vestido se arrugue demasiado. Como nos aconsejan las especialistas de Blanca Bonita“para evitar que la tela pierda su tono original y se ponga amarilla con el tiempo, es recomendable guardar el vestido en una caja de cartón envuelto en una tela azul. También es muy importante guardar el vestido en un lugar fresco y seco, para evitar la humedad, ya que esto puede dañar considerablemente las telas y además dejar un olor poco agradable en tu vestido”.

Finalmente, otra opción más personalizada es utilizar una bolsa comprimida. Se trata de un procedimiento donde se elimina el aire de la bolsa con la finalidad de reducir su tamaño, pero manteniendo su forma y estado y permitiendo ser guardado en cualquier lugar.

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Créditos: Blanca Bonita

5. Poner en práctica estos consejos

Sin duda, siempre será mejor ser precavida y evitar las malas pasadas. Olvídate de los mitos y de esas películas donde los vestidos de novia son guardados en sótanos o colgados en la parte más alta de una casa. La verdad es que eso sólo funciona en el cine. En estos lugares, se concentran los mayores niveles de calor, humedad y de frío según las estaciones, por lo que la opción de que tu vestido se arruine, estará asegurada.

Como te hemos mencionado, la mejor forma para que el vestido no sufra imperfectos y pueda mantenerse intacto es tenerlo en un lugar fresco y oscuro. Asimismo, para mantenerlo lejos de visitas no deseadas como insectos, polillas, entre otros, te recomendamos dejar cerca del vestido una bolita de naftalina o alcanfor. ¡Mantenlo lejos del peligro!

Finalmente, para asegurarte que tu vestido se encuentra en buen estado, te aconsejamos sacarlo una vez al año. Así, además de permitir airearlo, podrás disfrutar de él y asegurarte que no tenga posibles daños. Una vez cumplas con todos estos pasos, te aseguramos que estarás lista para disfrutar de tu vestido y del recuerdo que trae consigo por siempre.

Además, hay ciertas telas que son especialmente sensibles y con las que debes tener mayor cuidado, como son los encajes, el algodón y la seda. Para esos casos, te recomendamos poner una bolita de naftalina en el portavestido o la caja de cartón, ya que así evitarás la presencia de polillas y otros insectos que puedan dañar la tela del vestido.

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Créditos: Viviana Urra Photography

Seguramente te convertirás en la principal admiradora del vestido de novia y querrás tener su recuerdo para toda la vida. Si es así, entonces no dejes de lado nuestras recomendaciones y cuida de tu vestido como te hemos enseñado. Al final, agradecerás haber tomado en consideración todos y cada uno de estos pasos.

Descubre: Los mejores vestidos de novia para disimular “imperfecciones” del cuerpo. ¡Luce regia el gran día!

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